jueves, 25 de noviembre de 2010

Ilustrando voy, ilustrando vengo...

En esta nueva etapa malagueña, Carmen ya ha producido un montón, como es habitual en ella. La diferencia estriba en que aquí en la Costa del Sol, cuando ella se propone "voy el viernes a pintar en la calle" pues el viernes va a pintar, tan ricamente... ¡porque no llueve! Hoy mismo tenemos un hermoso dia soleado ahí afuera.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWFyl0yEPLrvfYp6T2Wbjjd5Yjhm7dV1gQke28e5x3Tzc6TXhwiaKXjPB-jtxYaINA5C83tWkJVXO53EEsuIu788fREIU5e6t0FF-s91Y6npiO5pvMEpv1pD49ijzcVDad2FK9Gs-LAg/s800/Los+Tesoros+Logo+definitivo_5.jpg
Lo que todavía no tiene Carmen es fecha para muchas exposiciones. Va habiendo buena acogida, cada vez que lleva su pintura a algún sitio, pero como es lógico, en muchos lugares tienen lista de espera para exponer.

Uno de estos lugares es una tienda de ropa que se llama "Los Tesoros de Senda" y que organiza un circuito alternativo de exposiciones. Como el lugar es pequeño y como de cuento, Carmen ha pensado en llevar ilustraciones en lugar de los cuadros enormes que suele pintar. En la imagen de arriba de todo se puede ver esta tienda y sus habitantes, a la derecha.

Y como es habitual en ella se ha puesto ya manos a la obra. Desde hoy hasta el día que abra la exposición (por marzo-abril) se ha propuesto hacer una ilustración por día, y en esas está.

Me contaba Carmen el otro día que al plantearse este trabajo tuvo una especie de revelación: en lugar de marcar un guión detallado y ajustar las ilustraciones a él, simplemente, una vez pensada la idea general, haría muchas ilustraciones y luego vería qué podía "montar" con ellas. Como si se tratara de una película. Carmen dice que ha encontrado "su" manera de ilustrar, del mismo modo que en pintura, "su" manera sería hacer Pintura en Acción. Y tiene razón, esta forma de trabajar le permite ir con muchísima libertad, tanto técnica como de personajes, historia, etc. Al final, cuando recopile todo, cada ilustración independiente cobrará sentido global en un montaje final. Estas son algunas de las ilustraciones que ya ha hecho, junto con la primera que os mostramos arriba:







domingo, 10 de octubre de 2010

Pintando con nocturnidad y alevosía

En el blog malagueño de Carmen podéis ver a Carmen incapaz de reprimirse. Pinta hasta de noche.

viernes, 8 de octubre de 2010

Desde el Mirador de Gibralfaro

En el blog malagueño de Carmen podéis verla en acción ayer en el mirador de Gibralfaro.

martes, 5 de octubre de 2010

Pintando junto al museo Picasso

De esta guisa, en pleno mes de octubre, está ahora mismo Carmen
empezando un cuadro a la salida del Museo Picasso de Málaga, en el
lado donde está la librería.

Estas fotos son ya de cuando terminó el cuadro...


sábado, 2 de octubre de 2010

Primeros cuadros en Málaga

Ayer (1 de octubre) Carmen hizo sus primeros cuadros malagueños. Su intención es ir pintando Málaga todas las semanas, y aunque todavía sin la mayor parte de sus materiales, al fin pudo tener el primer contacto real con la ciudad después de pintarla muchos días en su cabeza.



Aquí podéis ver más fotos.
La manquita, 40x40 cm, acrílico sobre lienzo
350 €
Puerta de la Catedral, 30x30 cm, acrílico
300 €

lunes, 24 de mayo de 2010

Certame Cidade Vella de A Coruña

Carmen Martín ganó ayer el concurso de pintura rápida "CIDADE VELLA" de A Coruña.
¡¡PRIMER PREMIO!! ¡¡Felicidades!!
Fotos:
  1. Carmen con el sombrero mexicano.
  2. Pintando el cuadro, al sol.
  3. ¡¡PRIMER PREMIO!!
  4. El cuadro con el que ganó el concurso.

Por cierto, este concurso tiene una particularidad interesante: los cuadros no quedan en propiedad de los organizadores. Es decir, que si querís comprar este cuadro, podís.

Item más: la exposición con los cuadros ganadores (y no ganadores) estará en la Casa Museo Casares Quiroga (c/Panaderas) de A Coruña hasta el 29 de mayo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Texto del catálogo de "Para Elisa", escrito por Mariano Casas

La exposición "Para Elisa" de Carmen Martín terminará mañana, martes 11 de Mayo, víspera de la inauguración de "Desajustes" de Anxo Varela. Os traemos aquí el texto del catálogo, que ha escrito nuestro amigo Mariano Casas. Creo que es uno de los mejores textos de introducción para un catálogo de una exposición que he leído nunca:



Hace unos tres años me compré en un bazar chino un despertador. Tenía forma de manzana roja, me atrajo de inmediato su aspecto kitch a la par que extrañamente elegante. Y sobre todo, me atrajo el hecho de que sólo costaba un euro. Al abrir en casa la caja en la que venía observé que carecía de manual de usuario, y en su lugar aparecían en la propia caja unas escuetas instrucciones que además estaban escritas en chino. Tampoco eran necesarias, porque el funcionamiento del aparato era sencillo, una vez que pasabas unos cuantos minutos dándole a todos los botones. El flamante despertador me despertó la primera noche con un estruendoso "son las ocho y media", dicho así,en español, pero con un simpático acento chino. Sería más simpático aún si le hubieran puesto diez veces menos volumen. A lo mejor se podía bajar, pero con la escasez de instrucciones y mi desconocimiento del chino nunca lo sabré. El segundo día también me despertó, aunque el susto fue menor, porque ya estaba prevenido sobre los decibelios del ingenio mecánico. El tercer día ya no me hizo falta el despertador. Como un efecto inverso de los perros de Pavlov, ya me había despertado antes, mi organismo me había evitado inteligente y sabiamente el sufrimiento de tan aparatoso despertar. Y el cuarto día ya no hubo estruendo,ni sufrimiento, ni efecto Pavlov, el despertador nunca más volvió a funcionar,nunca volvió a mover las agujas ni a hablarme a gritos en ningún idioma...ahora es un adorno en mi mesilla de noche. He tenido también, dada mi curiosidad hacia todos los aparatos susceptibles de crear imágenes, incluyendo los bolis,numerosas cámaras de foto y vídeo. Como siempre fui un simple aficionado nunca había tenido una cámara buena de verdad, sólo aparatos de dominguero cuyo libro de instrucciones se reducía a un díptico, o folleto desplegable, en el que increíblemente cabía toda la información sobre el manejo del aparato en al menos 5 idiomas. Normalmente era menos arriesgado leerlo en inglés que en las traducciones de español que podían encontrarse en esos entrañables folletos,traducidos probablemente a todos los idiomas por la misma persona, seguramente algún becario riguroso desconocedor de todos y cada uno de ellos. Hace cosa de un año me decidí a comprarme una cámara de verdad, de las que hay que pagar en varias veces, y me di cuenta de que al libro de instrucciones le llaman así porque en las cosas de calidad, las cosas que valen lo que cuestan y cuestan mucho, el libro de instrucciones ya no puede ser un panfleto desplegable, tiene que ser un libro. Cuando algo es bueno de verdad, cuando a algo se le puede realmente sacar partido, es necesario que nos expliquen pormenorizadamente todas sus posibilidades, que probablemente jamás lleguemos a agotar.Probablemente incluso nunca lleguemos a leer el libro entero, pero nos daremos cuenta cada vez que leamos una parte de él, de las posibilidades que nos habíamos perdido antes de leerlo. La literatura que precede a los aparatos,máquinas, electrodomésticos e ingenios mecánicos es directamente proporcional asu calidad, y cuando adquirimos algo que carece de un manual que pese menos de una cuarta parte que el aparato, hay que desconfiar de su calidad de inmediato.Este teorema me lo acabo de inventar, pero es realmente útil, aunque hay casos (neveras, coches, etc), en los que se puede matizar un poco.
 
El caso es que esto es así en todo lo que fabrica el ser humano, en todo...excepto en el arte. El arte , curioso mundo, es la única actividad llevada a cabo por seres humanos en la que la cantidad de literatura presuntamente de lectura obligatoria que precede a un objeto o creación es inversamente proporcional a su calidad. Curadores, críticos, teóricos y demás elementos surgidos en los jardines del arte en los últimos tiempos, se han erigido en los actores de un curioso papel, el de abogado defensor de una causa perdida, en los que intentan completar la labor que el artista no fue capaz de hacer: la de llegar al espectador. Tienen que encender unas cerillas de pólvora mojada, en las que el chispazo nunca va a aparecer.
 
La misma desconfianza que me producía la ausencia de texto en aquel despertador chino que duró tres días y medio (por fortuna, todo hay que decirlo), me la produce una exposición de arte en la que el texto es omnipresente en las paredes, e intenta explicarte el motivo por el cual esas otras cosas que hay en las paredes son obras de arte.
 
Que Carmen Martín haya pensado en mí para prologar su exposición PARA ELISA es un arma de doble filo, un honor y una putada a partes iguales. Porque aunque me encantaría escribir cosas sobre sus cuadros y que estas cosas les fuesen realmente útiles a los espectadores y a ella, sé que no puedo hacerlo, y que aunque este texto lo escribiese Umberto Eco tampoco podría hacerlo. Hay artistas, y yo conozco a muy pocos, que dejan en evidencia cualquier cosa que se diga o escriba de sus obras, que convierten la literatura de los manuales de instrucciones de arte en textos perfectamente prescindibles y olvidables con el simple e inmediato chispazo que establecen con el espectador que ve su obra. Si hubiera muchos más artistas como Carmen, los curadores, críticos, comisarios,teóricos, etcétera, pasarían de inmediato a engrosar la cola del INEM,... nadie los necesitaría, ningún espectador leería nada de lo que escriben...si es que alguien lo hace. En esos extraños casos en que la obra, pintura en este caso,golpea con toda su fuerza en el espectador por la vía directa, como un puñetazo o como un beso, son inútiles las explicaciones. La línea recta es el camino más corto entre dos puntos, y si entre el que pinta y el que observa se establece ese flechazo directo, desnudo y explosivo, todo lo que se interponga en medio no es más que un obstáculo que lleva todas las de perder. Por eso prefiero rellenar esta introducción con simpáticas anécdotas sobre despertadores y manuales de instrucciones, que intentando en vano explicar a alguien lo que se siente al ver un cuadro de Carmen Martín. Quien lo haya visto lo comprenderá de inmediato, sin más explicación, y entenderá porqué Cupido llevaba una flecha y no un manual de instrucciones.